6 de enero de 2010

Quisiera poder ser una mejor versión de mí, creo que a todos nos gustaría. Pero tristemente, casi nunca las cosas son como desearíamos que fueran. Todo es como tiene que ser y punto. No hay capricho que valga. Aunque claro, los humanos en general no somos seres conformistas, por lo que siempre nos vamos a empecinar en que todo sea perfecto. Es así, un comportamiento natural. Algunos lo tendrán más expuestos, otros más adentro, pero algo de lo que estoy convencida que nadie puede escapar. Algunos lo tendrán fijado en cosas más específicas, otros en todo. Pero al fin y al cabo, siempre queriendo cambiar. Por qué acaso nunca se puede poner un stop, analizar lo que se tiene, y tratar de disfrutarlo aunque sea UN segundo?

(es que un segundo es demasiado, no?)

2 comentarios:

ce dijo...

Si, a veces resulta que un segundo es mas de lo que podemos soportar.
Ahi es cuando te chocas con lo real..

palabradelector dijo...

El mejor consuelo es que en términos astrofísicos somos pero nunca estamos algo más que un instante en el mismo sitio. El universo tiene un movimiento constante y asimilándote a esta concepción es ilusorio que estés quieta sin estar quieta junto al entorno.