Me puse a pensar y dije... Quizás el que estés todo el tiempo en mi cabeza es parte del proceso comunmente conocido por todos como 'olvidar'. Esa palabra en mi diccionario tiene por definición: misión imposible. Sí, me es imposible olvidar. Hasta me acuerdo el año pasado cuando se me cayó un clip en la calle y cuando me agaché a agarrarlo, pasó un perro. No me olvido de nada. Me acuerdo cada boludés que me pasó. Entonces, como es que me surge la loca idea de que soy capás de o l v i d a r t e? No, definitivamente, mi poca cordura se fue con vos.
Me hubiese gustado ser un poco más despierta desde el principio, entender desde la primera palabra que nada iba a ser igual. Me hubiese gustado tener esa capacidad de decision que tuve hace un tiempo desde que empezó todo este jueguito. Y así como me costó la decisión del principio, no me costó la final, pero el hecho de tener que transmitirtelo, fue otra vez misión imposible. Ay... por qué dije jueguito? No lo hice a propósito. Parece que en mi inconciente yo se que que aposté todas mis cartas en este juego y vos las tenías guardadas abajo de la mesa. Mis cartas no eran las mejores, vos tampoco las escondiste bien. Pero gracias a vos, ahora se jugar mejor. Neeeeeeext, ya puedo empezar la próxima partida, y esta vez voy a elegir mejor mis cartas.
4 de septiembre de 2009
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