Intenté de mil maneras que escuches mis palabras y que trates de entender lo que sentí en ese momento. Pero ahora estoy afilando todas mis tijeras esperando que alguna pueda cortar esta venda que está cubriendo mis ojos. Y qué es lo único bueno que puedo nombrar? Pase lo que pase no me voy a olvidar que cuando más lo necesitaba me di cuenta que a mi lado ya no estabas más.
Y todas las veces que prometimos nunca abandonar todas esas cosas que nos mantenían tan unidos ya han quedado enterradas con ese sentimiento viejo de creer en cada promesa que suavemente caía de tu boca. Y como evitar decir todo ésto cuando puedo sentirlo como mil cuchillos cortando a través de mi cuerpo.
7 de abril de 2009
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